domingo, 20 de mayo de 2012


¿Quién se pregunta ?

La Docencia ha dejado de ser esencial para la educación,
a los docentes les falta filosofar,
preguntarse por el sentido de su existencia,
creer que lo que están haciendo es por otro y por uno mismo,
valorarse a sí mismos como personas capaces de brindar saberes de todo tipo (morales, educacionales, etc.).  Seguramente haya Docentes que se pregunten,
y encuentren sus respuestas en su labor diaria, en sus hogares, en sus alumnos,
o no, quizás estén toda una vida preguntando y jamás encuentren las respuestas esperadas.
Esto se debe a que sus expectativas sobre sus respuestas estaban enfocadas en lo material,
sin saber Mirar a su alrededor, a sus alumnos, a sus familias,
donde verdaderamente iban a encontrar las respuestas deseadas.
La Docencia es una tarea difícil, que nunca termina.
Estar dispuestas en cuerpo y alma a aquellos que te necesitan,
brindarles todo de ti para obtener la respuesta tan buscada.
Son muy pocos docentes los que logran realizar su tarea de un modo satisfactorio,
la razón es no aceptarse a ellos mismos como seres especiales que ayudan a pequeños indefensos en su formación.
Aceptarnos a nosotros mismos, conocernos en profundidad, amarnos,
es el primer paso para lograr que nuestra existencia tenga un sentido.
Cuando logremos aceptarnos, recién en ese momento podremos amar y aceptar a los que nos rodean.
La felicidad no se logra de un momento a otro, en el camino hacia ella habrá sufrimiento, llantos, risas, decepciones, etc., pero al llegar a ella, a la plena felicidad que nos llena de gozo encontraremos las repuestas a nuestras incesantes preguntas, en ese preciso instante estamos listos para partir, para que nuestra alma viaje hacia un lugar desconocido para la humanidad, pero que ya no lo será para nosotros, nuestro cuerpo inmóvil dará cuenta de nuestro viaje, llamado “la muerte”.
Los alumnos son seres indefensos, cuyos padres son la base de ellos mismos y los que los limitan o no a peguntarse, a aceptarse, a amarse. Los padres, para ser padres necesitan aceptarse y amarse a sí mismo, para poder aceptar y amar a sus hijos, que también son alumnos, seres individuales e irrepetibles, seres libres, que necesitan de uno, pero necesitan de uno como modelo a seguir, como acompañamiento en sus aventuras, en el descubrimiento de ellos mismos y del mundo que los rodea.
Los alumnos, son hijos, son nietos, son niños, y como niños deberá respetárseles sus tiempos, sus carencias, sus hábitos, sus discapacidades. No deben existir discapacidades, sino capacidades diferentes; todos los niños son diferentes y tienen diferentes maneras de ver la realidad, que no coinciden con la nuestra. El saber mirar a todos por igual, el saber ver,  conocer y comprender las diferentes realidades, son cualidades que hay que poner en práctica, a la hora de ser Docentes.La Docente debe conocer la procedencia de sus alumnos, descubrir sus hábitos, sus saberes, sus falencias, debe acompañarlos en su proceso de aprendizaje, de descubrimiento, debe confiar en ellos, creer que nada es imposible; deberá poder transmitir esperanza, fe en sí mismos y en los demás, convencerlos de que los sueños se pueden lograr y que nada es imposible si uno ama y confía.  (En la realidad de hoy, esto sería una Utopía; que con amor y trabajo se podría conseguir a largo plazo, porque nada es imposible)



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